Integrar el Orgullo

 IMAGENMadrid ha sido durante los últimos días una explosión de colorido y fiesta. El World Pride celebrado en la capital de España se ha convertido en la percha perfecta para celebrar con sandalias y ropa ligera la llegada del verano, pero además ha puesto de manifiesto que los llamados derechos LGTBI se imponen como un hecho consumado en nuestras sociedades. Más allá de las consideraciones estéticas que ofrezcan algunas carrozas y exhibiciones, lo cierto es que estos derechos  están ya en la agenda de cualquier partido político con posibilidades de tener alguna cuota de representación. Mucho se ha avanzado en los últimos cuarenta años. Sin embargo, todavía quedan rastros de homofobia dura, violenta y cruel  que ahora se esconde, acomplejada, en el chiste fácil y soez, en la manipulación de las imágenes que se pueden ver en celebraciones como el World Pride porque no hay duda que si se busca esa foto se termina encontrando, o las argumentaciones simplonas en las que se coloca la reivindicación de los derechos sexuales en el mismo saco que aberraciones de la naturaleza humana que, por otra parte, se producen indistintamente entre heterosexuales como en homosexuales. La homofobia existe y vive agazapada en argumentos de nivel ínfimo que causan vergüenza a la mayoría de las personas que siendo heterosexuales nos hemos educado en esos esquemas tradicionales que se dicen defender. Sigue Leyendo……

Libertad sin prejuicio o sobre los buses que están que arden

IMAGENHemos estado durante todos estos días pasados dándole vueltas a un autobús que finalmente no circuló todo cuanto quiso por las calles de Madrid. Fletado por  Hazte Oír, organización que pretende ser católica (incluso ultracatólica) y que se hizo famosa aquí a finales de 2016 cuando intentó introducir en los colegios de Castilla-La Mancha un texto destinado a los alumnos en los que se ponía en cuestión la llamada ideología de genero, siempre ,claro, bajo los particulares postulados que rigen esta asociación. Ahora han intentado llamar la atención en Madrid con una campaña burda con la que finalmente solamente han conseguido que salgan a la palestra los facilones chistes homófonos de la España más estomacalmente populista y panderetona. Pero la campaña ha puesto también en cuestión los límites de la libertad de expresión, y no es lo mismo querer penetrar en el corazón del sistema educativo, como ocurrió con la guía escolar en Castilla-La Mancha, que pretender que un autobús de unas vueltas por la ciudad llamando la atención, bien para despertar la indignación o la aprobación de los viandantes, porque afortunadamente a los niños sería a los que les pasaría más desapercibido. Sigue Leyendo……