#PeriodistasAcosados (O cómo Podemos no es el único mal)

IMAGENTodavía no hace dos años que publiqué el ensayo #MasAllaDePodemos en el que denunciaba las raíces ideológicas antidemocráticas del fenómeno populista español. Escribí entonces, y lo mantengo ahora, que se trataba de un caso de “izquierda fascistizada” en una expresión que no siempre ha sido bien comprendida. La referencia al fascismo  iba más bien por las pulsiones típicas de Pablo Iglesias, y desde luego no pretendía generalizarla a la masa de seguidores del partido morado, entre los que hay miles de personas bienintencionadas.Quise decir que ante la imposibilidad de presentarse ante la sociedad como un comunismo sin careta, el Podemos de Pablo Iglesias adoptaba ya  rasgos típicos del fascismo más genuino, el inventado por Mussolini, en lo referente a recursos emocionales y también programáticos. Dos principalmente: Renunciar a proponer un nuevo modelo económico para depositar toda la confianza en un intervencionismo del Estado en la economía,  por un lado, y sustituir los mecanismos contantes y sonantes de la democracia por una indefinida democracia sentimental del pueblo en la que al final prevalece la voz de un líder que se acaba identificando, primero, con la voluntad de sus seguidores y, en la fase culminante, con la voz de la patria a la que pretende redimir. Eso es lo que quise decir cuando hablé de izquierda fascistizada en Podemos, y lo mantengo. Sigue Leyendo……