Las gafas de Manuela Carmena

IMAGENTodos los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid han aprobado la reprobación y petición de cese de los concejales Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer, pero Manuela Carmena sigue con su discurso según el cual todo va requetebién en Madrid. En el Pleno de la reprobación vimos también una acertada intervención de la Portavoz de Cultura del Grupo Socialista, Mar Espinar, sobre la gestión de los emblemáticos centros culturales de los barrios madrileños convertidos por Podemos –denuncia la oposición sin fisuras- en agencias de colocación de amigos y afines. No es la primera vez que Espinar da un rapapolvo al podemismo en el Pleno pero es como la excepción que confirma la regla del desdibujamiento socialista en el órgano de gobierno madrileño.Mientras tanto, la alcaldesa continúa dirigiéndose a sus auditorios como si de niños pequeños se tratara. No tiene en cuenta que ya son mayores de edad salvo que el proceso creciente de infantilización de las sociedades acabe dándole la razón. Sin embargo, los votantes son capaces de ver lo que ocurre sin que les cuenten cuentos. Más aún en los niveles municipales donde todo se toca, se pisa y se huele. Carmena, en cambio, parece que no lo entiende así. Sigue Leyendo……