Esencia del populismo de Pablo Iglesias

iglesias-populismoLa idea populista, la que hoy en España representa Podemos, es aquella que hace lo que a la larga trae peores consecuencias, es la peor de las soluciones: ni crea nada esencialmente nuevo ni tiene una intención de reforma positiva de lo existente, pues en su propósito está abrir un periodo constituyente, ni por supuesto acepta la situación tal cual está. Es el suyo un territorio indefinido propicio para todos los desastres; es, en fin, reventar el aparato político-institucional y económico sin especificar exactamente en qué nuevo marco nos comenzaríamos a mover a partir de ese momento. Consecuencias:

>Intervenir la democracia, bajo un supuesto paradigma de democracia popular, sin instaurar nuevas instituciones que mejoren nuestro sistema representativo.

>Intervenir el entramado económico haciéndolo finalmente descarrilar sin proponer una nueva filosofía económica que sustente otro andamiaje productivo.

Es aquello que ocurre en Venezuela en los últimos tiempos, un país lleno de McDonald’s en el que las carnicerías autóctonas no tienen quien las provea. Ni pan ni revolución ni poesía, un auténtico desastre que empobrece a la gente, a todos y cada uno. Básicamente la ideología de Podemos es una ideología intervencionista. El intervencionismo está muy presente en su génesis, comenzando por el intervencionismo emocional, que es el principal de todos.

Vayamos al origen: Puerta del Sol, mayo de 2011. Las muchedumbres inteligentes eran las que estaban allí interpelando al poder pero eran, claro está y al gusto de Iñigo Errejón, transversales: sin ideología definida (seres pensantes), cristianos de base, católicos jóvenes con sensibilidad social, liberales puros que incidían en la carencias de nuestros sistemas representativos, incluso neofascistas y anarquistas. De todo esto había en la Puerta del Sol, junto con jubilados que no querían recortes en los medicamentos, estudiantes con la beca mermada, parados de larga duración…Seres pensantes y sufrientes de diverso pelaje que sentían que un mundo que ellos consideraban ya definitivo, como si fuera un producto de la Naturaleza, comenzaba a moverse bajo sus pies, un mundo tornado en arenas movedizas. De todo había, y también, como no podía ser de otra forma, izquierda. La izquierda que ahora Pablo Iglesias alza en pie de guerra como “izquierda populista”.

Del libro #MasAllaDePodemos

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